Ubicada en la franja continental norte, a unos treinta minutos del bullicio tradicional, Costa Mujeres se ha consolidado como el secreto mejor guardado de la élite viajera.
A diferencia de la icónica zona hotelera, aquí la costa continental está protegida por Isla Mujeres, lo que resulta en un mar de oleaje sumamente dócil y una brisa constante que refresca los días de sol.
La arquitectura de los resorts circundantes respeta el entorno natural, dejando vastas extensiones de dunas y vegetación endémica intactas. Es un santuario de privacidad absoluta; caminar por su fina arena blanca al atardecer, sin las multitudes habituales y con la vista de la isla en el horizonte, redefine por completo lo que significa el descanso en el Caribe Mexicano.
